MODEST

Se cansaron. Según fuentes fidedignas, las cigüeñas habrían vendido la licencia para la entrega de infantes, dejando en manos privadas esta tarea que desempeñaban desde el comienzo mismo de la humanidad.
"La verdad que estamos indignadas porque nos han tomado por pelotudas, nosotras como unas gilas entregábamos los pedidos poniendo todo nuestro amor y dedicación en dicha tarea, día tras día, sin quejarnos y sin pedir nada a cambio, completamente a donorem" Declaraba muy ofuscada Raquel Irrubarre, la presidenta de la asociación de cigüeñas entregadoras, que con tono amenazador continuaba "...pero resuta que nos enteramos que de toda la cadena de la natalidad, somos las únicas que no nos llevamos ni un gracias, así que decidimos dejar todo en manos privadas y vender la licencia a las ocas. Ahora van a tener que pagar una fortuna por los envíos y vaya a saber si llegan o se pierden en la triple frontera. Y a no asustarse si los mocosos vienen con un tatuaje de Florencia Peña a modo de publicidad o lo que es casi peor, con un kilo de cocaína en los pañales".

Luego de una espera que para muchos pareció interminable, llegó el día. El jueves pasado se confirmó la noticia que algunos medios habían adelantado, reencarnó Bernardo Neustadt y en una especie bastante parecida al periodista.
Todo comenzó en el zoológico de Praga, donde unos paseantes argentinos vieron en este animal algo que les llamaba la atención y se acercaron, tremenda fue la sorpresa cuando estaban ya muy próximos y lo que ellos pensaban se trataba de un animal les miró a los ojos y les dijo “a ver si hacen algo por su patria y me sacan de las garras de este bicho peludo… o por lo menos si me quiere abrazar pónganle un uniforme”.
Los espectadores del suceso comenzaron a reír a carcajadas y le contestaron “que te rescate Magoya”, con tanta mala suerte que Magoya justo se encontraba en República Checa y de puro hijodeputa se lo trajo de nuevo para la argentina.
Canal 9 le ofreció el horario central ni bien lo vieron bajar del avión, lo único que pidió fue que si reencarnaba Grondona, ni en pedo se les ocurriera traerlo.

LOS DUEÑOS DEL MUNDO ENSAYAN NUEVO VIRUS A DESATAR EN UN PAÍS DE MIERDA PARA BAJAR LA CANTIDAD DE GENTE QUE HABITA ACTUALMENTE EL PLANETA. POSTA QUE SOMOS UNA BANDA, ASEGURARON.

Después de la muerte de Alberto Buorldismain, el último dueño de la Tierra, ocurrida en julio pasado, un grupo de poderosos empresarios se proclamaron como nuevos dueños del planeta y como a nadie se le cayó un moco por eso, ahí están los tipos decidiendo el rumbo de la existencia. Una de sus geniales ideas es proseguir con ensayos virales para bajar las cifras de habitantes del mundo. “Es que con los recursos que nos quedan no podemos darles de comer a todos, ni podemos darle vivienda, ni calefacción, ni yacuzzis. El éxito obtenido en África nos da la razón para continuar por ese lado.”, dijo Horacio Soiunabosta, el uruguayo vocero del grupo dueño del mundo en una conferencia de prensa. Un cronista de un medio colega le preguntó por qué en vez de matar gente no distribuyen mejor la riqueza para que todos vivamos con las necesidades básicas satisfechas, a lo que el vocero respondió con una carcajada que no pudo aplacar sino hasta dos días después. Por supuesto la conferencia de prensa no pudo proseguir dejando la duda acerca de a qué país de mierda se refería donde se iba desarrollar este ensayo viral. En la Argentina la venta de máscaras de gas aumentaron en un 75 %. Quienes compran estos productos opinan: “Dijeron un país de mierda, ¿qué otro puede ser?”

¿Qué pasará por la cabeza de Jennifer Foster cuando ve esta foto de cuando era una pequeñaja, y donde su tía Jodie le explica gráficamente lo que de malo hay en los hombres? Algunos en la redacción opinan que lo que le pasa por la cabeza cuando ve esta foto son petes. ¿Usted qué opina, querido lector?

NUESTROS CORRESPONSALES FUERON INVITADOS A UN CONCURSO DE COMER FIDEO PERO AL COMENZAR EL CERTAMEN VIERON CON SORPRESA E INDIGNACIÓN QUE SE TRATABA DE FIDEOS DE VERDAD. LOS DIEZ MIL HOMBRES PRESENTES DESTROZARON EL LUGAR Y DESDE ACÁ NOS PRONUNCIAMOS A FAVOR DE LA VOLUNTAD DEL PUEBLO.

“¡Esto no puede ser!”, exclamó Rodrigo Soretardi, el jefe de redacción de nuestra querida revista al enterarse de un nuevo y escandaloso caso de publicidad engañosa. Se trata del anuncio de un concurso de comer fideo que organizó el Centro Vecinal Bombo Tehuelche de la localidad de Mario Llambías, ubicada a 35 km al norte de Gorilandia, y que en realidad sí era de comer fideos y no un concurso de petes como creímos los más de diez mil tipos que nos dimos cita en ese pueblito de cuarta. Si uno mira el afiche, donde aparece Barbarita Velez con un fideo en la boca y si además dice traiga sus propios cubiertos haciendo una clara alusión a que uno debe proveerse de sus propios preservativos, a uno no le queda ningún tipo de dudas. Este corresponsal no puede describir el horror en los rostros de los organizadores cuando se dieron cuenta que en frente de ellos había diez mil tipos a los que les habían roto la ilusión de llevarse un pete pa’ las casas. El incendio del pueblito fue apagado ayer después de arder durante quince días, fecha en la que se llevó a cabo este “simpático” concurso. El Ministro de Comunicaciones de la Nación, Juan Carlos Ijoeputo, se expresó sobre el hecho otrorgando el beneficio de la duda: “Pero muchachos, en el afiche dice que la entrada sale dos mingos cavallos, ¿de verdad pensaron que un pete les iba a salir tan barato?”. Sin embargo eso no eximió a los ex habitantes de la localidad de Mario Llambías de ser condenados al ostracismo y a la humillación permanente, ya que de por vida llevarán en sus rostros un tatuaje con la palabra forro. Este medio se expresa a favor del castigo aunque es de la opinión que ante semejante rotura de ilusión, nunca habrá una condena que haga verdadera justicia.


Y NO ES LA PRIMERA VEZ QUE PASA.


Hay antecedentes de casos como este, cabe recordar el concurso de tirar la goma organizado por el Agrupación de Camioneros Salve Moyano y llevado a cabo durante el verano del 2056. En realidad se trataba de tirar gomas de verdad y el objetivo del juego era derribar a una pobre flaquita que gritaba: “¡Ayuda, ayuda, me secuestraron, hace quince días que me tiene a paja y agua!” El público esa vez no reaccionó violentamente. Cuando se les preguntó a los asistentes por qué ahogaron su indignación la respuesta más común fue: “Al menos la flaquita estaba en bolas y si pensás en quién organizaba el concurso más te convencías de que el boludo es uno y no culpa de la publicidad, si hace dos mil años que los humanos sabemos que la publicidad miente y seguimos comprando las boludeces que nos venden pensando que vamos a ser más felices. Y bueh, me jodo, por infeliz.”