CADA VEZ SON MAS LOS HOMBRES QUE COMETEN DELITOS. ALGUNOS MEDIOS ATRIBUYEN EL CRECIMIENTO DE LA POBLACION MASCULINA QUE DELINQUE AL NUEVO UNIFORME UTILIZADO POR EL PERSONAL FEMENINO DE LA POLICÍA, OTROS ASEGURAN QUE SE DEBE A QUE CADA VEZ SOMOS MAS.
“Categóricamente le puedo hablar de que el nuevo uniforme femenino de la fuerza es el causante de que cada vez más tipos cometan delitos.” –nos dice Juan Pablo Segundo Cernadas, el secretario general de la oficina de estadísticas de la nación, quien además revela datos contundentes para llegar a esa afirmación – “Vea que el 90 por ciento de las detenciones a partir de la implementación de los nuevos uniformes femeninos, que fueron diseñados por el mismísimo ministro de justicia de la nación, por supuesto estamos hablando de Coco Silly, fueron realizadas por efectivos mujeres, lo que habla a las claras de una mayor tendencia de dejarse arrestar por parte de los señores delincuentes. Además se ha duplicado la cantidad de arrestos y, una de dos, o las mujeres están mostrando capacidades para realizar bien un trabajo como nunca antes se había visto, o los que recurren a una vida delictiva se están volviendo unos perfectos imbéciles que dejan arrestarse fácilmente. Yo no puedo inclinarme por la primera opción dado a que existen fuertes estadísticas que comprueban que jamás en la historia de la humanidad haya pasado algo así como que una mujer realice bien una labor que no sea lavar, planchar, cocinar y abrir la boca para dejar que el miembro vaya a jugar sin problemas ni tener que recurrir al uso innecesario de la fuerza.” Más allá de este comentario, que Pronto considera que posee una leve inclinación hacia el machismo, los argumentos del secretario general parecen irrefutables. A pesar de ello se nos ocurrió preguntarle si la causa de que cada vez más hombres cometan delitos no pasa por el hecho de que cada vez hay más miseria y hambre y menos oportunidades para zafar y atender dignamente las necesidades de una familia, no sólo alimenticias o vestimentales, sino también las necesidades naturales de libertad de toda persona como tal que merecen ser atendidas pero que ningún gobierna contempla, por el contrario se esfuerza en reprimir. “por supuesto que esto no es así, ¿cómo se le ocurre?” –nos contestó Cernadas- “¿Quién escribió esa pregunta? Seguro que una mujer. No si ya digo yo, el día que un marido le dijo a su mujer andá a trabajar que yo cuido al nene, es el día que se fue todo al carajo”.